Actualmente en Venezuela se celebra de manera permanente el III Congreso del PSUV, que aspira a garantizar la incorporación de todas las fuerzas revolucionarias y juveniles en este profundo debate. Son tiempos de debate y encuentro, son tiempos de consolidación, son tiempos de lucha.
Y de esta lucha emerge la voz de un joven de la parroquia caraqueña 23 de enero, el comunicador Oswaldo Rivero, “Mango”, quien aconseja profundizar la crítica, el debate y la formación política e ideológica de la juventud revolucionaria, “el relevo de esta generación y las futuras”.
“Los jóvenes revolucionarios o que quieran formar parte de este proceso, deben tener conciencia política, sensibilidad humana, y carácter social”, puntualiza quien desde el programa “Zurda Konducta”, activa las noches venezolanas junto a Llanfrancis Colina “La Negra”, Pedro Carvajalino, Fidel Madroñero y Ricardo González.
¿ZK mantiene el objetivo con el que fue creado?
Recuerda que “Zurda Konducta”, el programa pionero de la comunicación alternativa irreverente nacional, surge de la guerrilla comunicacional que marcó pauta al utilizar un formato diferente al acostumbrado, el cual no era otro que el periodista narrando los hechos, más no en el sitio de los hechos. “Rompimos el estereotipo la estática periodística, como por ejemplo no hacerle preguntas incómodas a algunos dirigentes opositores”, apunta.
“El programa “Zurda Konducta” arranca como un proyecto producto de la coyuntura de donde veníamos”, señala “Mango” al tiempo que manifiesta que el mismo surgió de una petición hecha por el Gigante de la Patria, Hugo Chávez Frías, a Jorge Amorin y a él. Luego se incorporarían Pedro Carvajalino y Llanfrancis Colina, así como todo el equipo que venía de la guerrilla comunicacional y quienes alimentaron este proyecto con ideas importantes.
La comunicación social: sus implicaciones, y principales retos
Para el comunicador alternativo la comunicación social es una herramienta de lucha de los ciudadanos, y explica que cuando se habla de comunicación social se está hablando de igual forma de contraloría social, elemento para el debate y profundización de cualquier proceso, de izquierda o derecha, y resalta resaltando que en los procesos de izquierda hay más oportunidades de discusión y participación.
“Vengo de una guerrilla comunicacional de los años 80, de un periódico clandestino, después pasamos al mural, a los cine club, luego a las cámaras pequeñas (handycam) hasta llegar a la edición y la pantalla grande. Yo vengo de donde era importante la comunicación alternativa”., destaca., y recuerda que en los tiempos del periódico clandestino era perseguido , lo que le ocasionó allanamientos en su casa, donde “iban por el material comunicacional. Esto porque le estábamos dando en la madre” aseveró.
“Mucha gente no conoce la verdadera definición del periodismo combativo” indica. “Algunos piensan que es solo es la denuncia y en mi opinión va más allá, es suministrar ideas y herramientas al pueblo en materia de educación, salud, defensa, seguridad ciudadana, de manera que el pueblo pueda ver y digerir desde su propio lenguaje” (…) “por ejemplo hay un fenómeno que se llama Aló presidente, el Comandante no era periodista, venia de ser militar y obtuvo su mandato a través de los votos”, explica.
El Comandante Chávez y su legado comunicacional
El Comandante Chávez logró un impacto comunicacional, a través del programa Aló, pues mantenía una línea de trabajo en la cual interactuaba con el pueblo a través de las redes sociales y llamadas telefónicas. “Solo él logró captar a una gran audiencia en su programa, y de eso se trata el periodismo combativo: el tocar las diferentes aristas de la comunicación, no solo la denuncia”.
¿Cómo percibe la critica y auto-critica, dentro del proceso revolucionario?
A la crítica y auto-critica, dentro del proceso revolucionario, las considera “¡necesarias! Hacen falta si no, no es revolución, no todo es color de rosa. Hay críticas hacia los procesos y hay situaciones que se deben denunciar”.
Chávez y la juventud rebelde
Interrogado sobre el principal legado que deja el comandante Hugo Chávez a la juventud, no duda en afirmar que es la participación, la cual le dio fortalecimiento en las diferentes áreas y coyunturas de la revolución.
“El Comandante le dio una gran importancia a la juventud venezolana, tanto así que creo un Instituto de la Juventud, que ahora es un ministerio dirigido por jóvenes y para los jóvenes, quienes participan y diseñan políticas. Ya el joven venezolano no es aquel que solo era utilizado para repetir volantes en las campañas políticas ni menear las manos como unas focas en las manifestaciones”, asegura.
Mango y la radio
Oswaldo lleva 6 años haciendo radio, medio que considera más participativo que la televisión, “hay más contacto con el pueblo (…) La radio es más romántica, te permite ir más allá interactuar con el público”, señala quien se expresa en la ondas herzianas con el programa “¡Oye como va!”
Considera que la televisión “tiene el fetiche de la pantalla, la estética, el show. Eso es la televisión en general desde la pública hasta la privada”.
Más sobre Mango
Respecto a las especulaciones en torno a su edad, Mango responde entre risas “!Eso es secreto sumarial!. Animado accedió a dar una pista: “cuando Jorge Rodríguez era presidente de la Federación de Centros Universitarios, yo era el coordinador del bloque oeste de los liceos de educación media en Caracas, quienes encabezamos una huelga de hambre de 120 estudiantes exigiendo cupos para estudiar en la Universidad Central de Venezuela (UCV). ¡Saque usted la cuenta!”.
Acerca de la espiritualidad, sin vacilar contesta: “ ¡Soy santero! “Creo en la religión Yoruba, por raíces culturales, por la lucha de mis ancestros contra una bestia blanca que trato de imponer a esos santos blancos que llegaron a nuestras cosas a través de barcos españoles”.
Se confiesa fiel creyente de la fuerza, la espiritualidad de la naturaleza, del mar, la tierra y el aire.
Rivero también ha tenido coqueteos con la música, donde incursionó por su hermano José Gregorio Rivero, quien era cantante. “Canté, estudié percusión, hice un año de rítmica y leo los pentagramas musicales. No me dediqué a la música por seguir la política” detalló.
“Quedé muy marcado debido a que mi hermano murió cantando, por decirlo así, pues él fue a un toque musical y llegó a la casa, se acostó y murió de un infarto”.
“Donde yo nací y me crié, en la parroquia 23 de enero, culturalmente hay mucha riqueza musical en diversos género
s” , nos cuenta y rememora que cuando era niño, en su comunidad realizaban un festival llamado “La descarga de los barrios”, donde se presentaban grandes personalidades del mundo artístico, con quienes tuvo la oportunidad de aprender y compartir. “Conocí a Carlín Rodríguez, un gran exponente de la salsa, guaracha y boleros, con quien compartí muchísimo y de quien estoy haciendo un documental “.
Oswaldo Rivero también ha hecho un trabajo político cultural con el grupo Madera y la Casa Cultural La Lameda, ubicada en San Agustín, el cual considera su segundo barrio, “me quieren como si fuese de allí” comentó.
“La política es como un vendaval que sube y baja” (…) “Ahorita estoy en esta trinchera de lucha,. mañana puedo estar en otro escenario”, señala y admite que en los años 80 y 90, estaba en el ámbito de lucha comunicacional, “cuando un grupo desconocimos al gobierno de esa época declarándonos en rebeldía, me tocó asumir las consecuencias, como la persecución, me tocó estar preso, tener que irme del país, viví en México durante 2 años, y no en el exilio dorado que tienen muchos por allí. Me tocó fuerte”.
En esa época, junto a sus compañeros emprendió una batalla “contra un Estado represor, quien no daba posibilidades, y no garantizaba 3 cosas básicas como la vida, la salud y educación”.
Mango se define como una persona que vino con una misión al mundo, a desarrollar y aportar ideas, como un luchador social, combatiente de la vida” (…)“Soy parte de un ejército de los soñadores y del amor, querido por unos y odiados por otros” (…) “Algunos no me quieren mucho, por qué digo cosas que caen mal, pero soy querido por muchos y eso me hace mantener en la lucha”.
Eduardo Rojas
VTV