La diabetes es una enfermedad que crece día a
día a una velocidad alarmante. Esta serie de artículos explica qué es la
diabetes, cómo prevenir la diabetes tipo 2 y los cuidados necesarios para que
una persona con diabetes (del tipo que sea) tenga una vida larga y plena.
Para
entender por qué se produce la diabetes, es necesario conocer el proceso por el
cual el organismo obtiene la energía que necesita para funcionar.
El
combustible que utiliza son los alimentos. Al ingerir alimentos, la masticación
y la saliva en la boca y luego los jugos gástricos en el estómago, procesan los
alimentos hasta convertirlos en partículas diminutas. Esta masa procesada
pasa primero al intestino delgado donde se procede a la neutralización de
los ácidos del estómago y se absorben los nutrientes hacia al torrente sanguíneo
y luego al intestino grueso donde se procede a la absorción del agua y al
desecho de los restos no utilizables.
De
todos los alimentos ingeridos, aquellos que tienen carbohidratos se
transforman, luego de todo el proceso digestivo, en glucosa. Esta glucosa es el
combustible vital del cuerpo humano.
Cuando
la glucosa ingresa en la sangre, el páncreas -que es un órgano que se encuentra
por detrás del hígado-, secreta una hormona llamada insulina, que es la “llave”
que abre las células para que puedan absorber la glucosa.
Sin
la presencia de esta hormona, la glucosa sigue su camino por el torrente
sanguíneo hasta ser filtrada por el riñón junto con todas las sustancias de
desecho que lleva la sangre. Sin embargo, cuando esta glucosa se halla en la
sangre en mucha cantidad, el riñón no da abasto para desecharla, por lo que la
glucosa comienza a unirse a las proteínas (las glicosila) y de esta manera
forma una molécula tan grande que va tapando los pequeños vasos que se
encuentran fundamentalmente en la retina (en el ojo), en el cerebro, en el
corazón, en el riñón y en las extremidades, y esclerosando (endureciendo) las
arterias.
