Ante la ofensiva de Kiev en el este de Ucrania, muchas mujeres se han sumado a las filas de las autodefensas para evitar que el Ejército mate a sus seres queridos.
"Me llamo Ilona. Antes trabajaba en una tienda como vendedora, salía con mis amigos, llevaba una vida normal", dijo a RT una miliciana de Donetsk de 19 años, graduada en peluquería.
La joven cuenta que
tuvo que adaptarse a la disciplina, la alimentación distinta, las nuevas
condiciones de vida. "Esto no es como lo muestran en las películas
estadounidenses, donde los hombres tomas las armas y se van a luchar. Es
muy difícil, en realidad no es nada fácil combatir", comenta Ilona.
Explica que "no podía estar con los brazos cruzados y ver este desmadre total en Kiev".
"Sé que la guerra no es para las mujeres pero resulta que no todos los
hombres están dispuestos a levantarse del sofá e ir a luchar por nuestra
tierra, donde viven mujeres y niños", resumió la nueva miliciana.
Pero Ilona no es la única mujer armada del este de Ucrania.
Muchas otras han decidido hacer frente a los estereotipos y convertirse
en soldados, como Olesia: "La guerra es así, nadie te pedirá permiso,
simplemente vendrán a tu tierra. Yo era una mujer normal y corriente,
incluso cocinaba bien".
