Un joven alemán, profundamente enamorado de su novia, invirtió en el agrandamiento de sus mamas 3.700 euros. Sin embargo, su amor, lejos de ser incondicional, tenía una condición bastante generosa: ella debía ser su pareja durante diez años (no vaya a ser cosa que cualquier otro “mequetrefe” disfrute de su inversión).
Carsten y Anastasia, rompieron sin embargo a penas finalizó la cirugía, informó diarioveloz.com.
La mujer, que lo abandonó en el post quirúrgico, admite haber firmado un contrato con su ex en el que se ligaba a estar con su Carsten al menos diez años si él pagaba la intervención, aunque sostenía que no lo creía “real”.
En tanto, con sus cortos 20 años, Anastasia, denunció a los medios locales que su ex amenazó con embargarle los senos y que, entonces, de inmediato consiguió dinero y que realizó una transferencia bancaria por 2.500 euros, advirtiendo que, si algo le sucedía ya tendrían al implicado.